No se puede decir exactamente el número de razas extraterrestres que visitan o han visitado alguna vez la Tierra, tomando en consideración los testimonios de las personas que han tenido algún tipo de contacto y las pocas fotografías que se tienen de seres extraterrestres, se calcula que al menos 50 diferentes tipos de razas extraterrestres nos visitan.
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FENOMENO DE OTRO MUNDO

Para el hombre de la calle, para el lector de un primer libro que cae en sus manos sobre el fenómeno ovni, y en definitiva para cualquier persona que apenas ha oído hablar de los ovnis, es fácil que se pregunte, ante todo, qué es lo que hay detrás de todo este fenómeno. ¿Qué son en realidad? ¿Cuándo se vio el primero? ¿De dónde vienen? ¿Son realmente naves de procedencia extraterrestre? ¿Ocultan de verdad algo los gobiernos al respecto? Muchas son las preguntas, y lo auténticamente sorprendente es que, con la enorme bibliografía tan abundante sobre el tema, la gente siga haciéndose siempre las mismas preguntas...

Pecaríamos, por lo tanto, nosotros de narcisimo, si pensáramos que vamos a ser quienes les saquemos de dudas. Por supuesto que no. Sin embargo, vamos a tratar, en la medida más seria y responsable, de introducirles en este extraño mundo que rodea al fenómeno ovni, dándoles una versión lo más objetiva y científica que podamos, sin olvidar, por otro lado, todas las hipótesis e historias que, ¿Por qué no pueden ser también ciertas? La ciencia constantemente evoluciona; lo que hoy vale mañana tal vez ya no, o por lo menos va a estar superado. Por ello también hay que tener en cuenta hasta las hipótesis más atrevidas que giran en torno a uno de los fenómenos que, sin duda, más tinta ocupan diariamente en la prensa y seguirán, creemos nosotros, ocupando en el futuro...

El hombre del siglo XX, de la era de la ciencia y los descubrimientos, vive, a pesar de todo, rodeado de enigmáticos misterios e interrogantes. Tales enigmas pueden tener parte de su origen remoto en los primeros pasos de la historia de la humanidad; otros se han forjado a lo largo de ella. Lógicamente, no satisfechos con la mera constatación de tales misterios, se ha querido ahondar en ellos hasta lograr el total esclarecimiento. De este modo, se satisface una necesidad que parece estar íntimamente ligada a nuestra naturaleza: La de conocer el mundo que nos rodea para comprenderlo.

La ciencia de lo fantástico, o por lo menos, de lo que se ha llegado a llamar últimamente , pertenece aún al universo inexplorado; pero un día, seguramente, entrará en el juego de la ciencia clásica. De todos modos, su estudio agudiza el espíritu de investigación y polémica y lo prepara para los descubrimientos vertiginosos que dejan prever las hipótesis de los astrofísicos y de los bioquímicos. Lo que nos parece fantástico es, por lo general, o casi siempre, una ignorancia de lo irracional.

Desde el comienzo de la historia e incluso desde mucho antes, en las perdidas sombras de la prehistoria, hay múltiples conocimientos de la existecia de discos esféricos; múltiples testimonios de grabados, pinturas o dibujos nos lo indican día a día. De esta forma es fácil encontrar que algunos arqueólogos se remontan a 45.000 años de antigüedad (hay incluso quienes avanzan hasta los 100.000 años), para hablar de descubrimientos en Siberia, China, Japón y la India, al igual que en América y Africa, de dibujos encontrados en cuevas y también de múltiples dibujos realizados en rocas de una manera rudimentaria, que representan claramente y sin duda alguna trazados por artistas de la Edad de Piedra.

No es, por lo tanto, sorprendente ver cómo el notable divulgador de temas extraterrestres en la antigüedad, Von Daniken, nos describe en uno de sus libros la sorprendente imagen que vio en el desierto de Gobi, y que corresponde a un ser maravillosamente dibujado en la roca, con todo tipo de colorido y que flota en el aire por efecto, sin duda, de la antigravedad. Es fácil comprender lo impresionado que estaría este hombre de la Edad de Piedra cuando observó la presencia de este humanoide u hombre de otro mundo que lograba flotar o volar.

También en América, especialmente en la región de México y en el Perú, se encuentra un notable número de testimonios de que nuestros antepasados recibieron las visitas de extraterrestres. Tal vez el más notable sea la famosa lápida del dios-astronauta de Palenque, en el estado de Chiapas (Méjico). La parte central de la lápida representa un hombre que maneja el tablero de mandos de su , de la misma manera que lo hace hoy en día un astronauta camino de la Luna. Es realmente asombroso ver la semajanza que existe entre ambas imágenes. Es la primera vez que no está representado el difunto en de guerrero donde su postura indica claramente que está manejando un panel o un tablero de mandos, seguramente el de su nave...

Si seguimos profundizando en las investigaiciones realizadas sobre los ovnis en los últimos diez mil años, nos encontramos con la sorprendente , una colección de escrituras caldeas que datan de nada menos que siete mil años antes de nuestros días. El dato, una vez descifrado, resulta casi increíble. Contiene instrucciones exactas para la construcción de lo que llamamos hoy un . Incluye también informaciones sobre ángulos de aterrizajes, bobinas con hilo de cobre, estabilidad en el aire, indicadores de cristal y equilibrio. Se indica además que las superficies de los cristales cambiaban de color durante el vuelo, fenómeno observado por casi todas las personas que han visto ovnis actualmente.

El famoso astrónomo e investigador francés del siglo XVIII Alexandre Guy Pingré, que publicó en Paris, en 1783, su célebre obra "Cometographie", obra que trata de cometas y de naves extraterrestres, narra en sus dos tomos que el primer avistamiento de ovnis debe fijarse, según sus investigaciones históricas, basándose en testimonios de observadores del acontecimiento, en el año 2296 antes de Jesucristo, o sea, hace cuatro mil doscientos setenta años, fecha en que fue visto un ovni en China y Japón; es decir, hace cuatro mil doscientos años, el emperador Tschón, que reinaba en aquella época en China, consiguió de un invitado de honor, un " extraterrestre", los planos y la enseñanza técnica que le permitieron construirse un "vehículo volador", en el cual hizo viajes al espacio. En el libro (manuscrito) "Viaje a lo ilimitado" cuenta el gran pensador chino Tschuang Tzu, en el tercer siglo antes de Jesucristo, cómo voló sobre las espaldas de un gigantesco pájaro hasta una altura de unos 52.300 m, adentrándose en el espacio...

También la Biblia nos conduce a la creencia de visitas procedentes del espacio, y es sumamente fácil encontrar numerosos testimonios que avalan esta hipótesis.

Quizás el ejemplo más notable lo encontremos en el relato correspondiente al Génesis, donde Jacob cuenta un extraño sueño:



También el Nuevo Testamento nos ofrece pruebas de esta "visita". En este caso a través de los numerosos relatos de referencias a "nubes" en un continuo ir y venir. Unas en las que se desplaza Jesucristo, y otras en las que viajan sus ángeles y personajes bíblicos como "pasajeros"

La antigüedad también ha legado innumerables testimonios de la presencia de ovnis, y así es fácil, encontrar relatos muy interesantes como, el que sigue:

En Roma, ya llegado, el año 192 después Jesucristo, ocurrió durante el imperio de Pertinax un hecho alarmante. Roma fue visitada por un globo disco extraterrestre. Pertinax dejó acuñar una moneda en honor a tal visita. Se ve en semirrelieve a la diosa Providencia que levanta los brazos en, señal de bienvenida.

Otra prueba irrefutable para algunos investigadores muy avanzados de que los extraterrestres repitieron sus visitas también en el segundo siglo de nuestra Era son las pilas eléctricas que fueron descubiertas en 1936 en Juyot Rabu, cerca de Bagdad. Otras diez fueron halladas más tarde en Catesifonte. Una de estas pilas o baterías eléctricas, se encuentra en el Museo de Bagdad. Produce 1,5 voltios.

Igualmente en la Edad Media proliferaron los avistamientos de ovnis, y, gracias sobre todo a los "diarios" de los monasterios y a los propios monjes que pasaban gran parte del tiempo mirando el cielo, son innumerables los testimonios. Así, asegura el venerable San Gregorio de Tours en su "Historia Francorum" lo siguiente: "Un globo muy luminoso sobrevoló el territorio de Francia, en el año 853." También extraído de la "Historia Eclesiástica gentis anglorum" existe un relato muy interesante de un hecho acaecido el año 664: "Una noche, mientras algunos monjes estaban orando en el cementerio anexo al monasterio de Barkong, al lado del Támesis, una gran luz bajó del cielo, los iluminó y se dirigió al otro lado del monasterio, hasta que por fin se perdió en las profundidades del espacio. La luz era tal que haría parecer pálida la luz del sol de mediodía. El autor de este informe es nada menos que el famoso historiador padre benedictino de la abadía de Wearmouth, conocido en toda la Iglesia con el nombre de San Beda el Venerable (672- 735).

Un hecho ciertamente muy curioso lo relata el secretario de Carlomagno, Eginardo, en su libro diario, donde dice que cabalgando un día del año 810 Carlomagno hacia Aquisgrán, se vio un gran globo descender del cielo vertiginosamente y luego dirigirse de repente hacia occidente; esta repentina aparición, junto con el enorme resplandor que emitía, espantaron al monarca, pero sobre todo a su caballo, que se encabritó y derribó a su jinete ma1hiriéndolo. Precisamente, antes de la muerte de Carlomagno (814) aterrizó, como relata el obispo Agobardus, una "nave, envuelta en una nube, con cuatro personas" ante la ciudad de Lyón. Estos visitantes, llegados, de un modo extraño, lograron escaparse para no ser agredidos por la multitud enloquecida.

Y ya en plena Edad Medía son abundantes las efemérides de relatos de avistamientos; veamos algunos:

Pascuas, 1344: En la Villa de Feldkirch, Austria, cerca de la frontera con la colonia Suiza, "un tronco envuelto en llamas" cayó sobre la plaza del mercado y, después de reposar, allí un rato, se levantó y, en su vuelo en las alturas, desapareció de la vista de la gente...

El rey Alfonso V el Magnánimo de Aragón, a la vez rey de Nápoles y Sicilia, veía desde el año anterior a su muerte, varias veces y en diferentes partes del cielo (Medina del Campo, Zaragoza), un horrible "Cometa" que le causaba cada vez una gran crisis nerviosa. Al fin, en la noche del 27 al 28 de junio, su ataque fue tan grave que le causó la muerte. (De la "Cometographie", de Pringre, año 1458).

Finalizamos esta cronología de datos referentes a la Edad Media con una pequeña leyenda, que, no obstante, para otros parece ser una noticia totalmente cierta. En el 1492, parece ser que un "disco volador" acompañó a Colón en su primer viaje a América, como dando escolta a sus naves colombinas...

EL ENTIERRO DEL PRIMER EXTRATERRESTRE

Precisamente, con Colón empieza la Edad Moderna, donde también se siguen acumulando numerosos rastros de ovnis, y donde en pleno siglo XVIII nos encontramos con una narración directa sobre un hombre procedente de otro planeta que descendió de una nave voladora. El hecho se registró en 1790, en la localidad francesa de Alencon. Varios informes de la época lo recogen. En resumen, el texto dice lo siguiente: "Un enorme globo envuelto en llamas se posó en la cima de una colina. Un hombre vestido con un atuendo muy ceñido salió del mismo y se perdió en los bosques cercanos. Cuando los campesinos acudieron a comprobar el extraño fenómeno, el globo estalló silenciosamente ante ellos, sin dejar rastro ninguno."

Y ya, como preludio al siglo XX, tres años antes de su comienzo, ocurrió en los Estados Unidos un hecho sin precedentes. En el pueblo de Aurora, en el Condado de Wise, Estado de Tejas, se vivía aún la vida sencilla y sin complicaciones del Oeste, tan conocida por las películas. El calendario acusaba la fecha del 16 de abril de 1897. Aún no existían coches y faltaban seis largos años para que los hermanos Wright inventaran el avión (en 1903); sólo existían globos no dirigibles. Estaban en lo que hoy se llama "los buenos tiempos de antaño". Aquel día, a las seis de la mañana, comenzó el futuro. Un disco monoplano, dirigido por un solo hombre, sufrió un accidente. Error de pilotaje, accidente de motor, ¿Quién sabe? El artefacto "cayó del cielo", como decían los testigos que madrugaban en este pueblo. Trazaba círculos para poder aterrizar. No lo logró. Intentando sobrevolar el campanario de la Iglesia, chocó con la torre del suministro de agua y se desplomó, cayendo el disco monoplano a tierra, completamente destrozado el vehículo y su único ocupante, al que se enterró al día siguiente en el cementerio del lugar. El "Dallas Morning News" del día 19 publicaba el hecho en un artículo con todo lujo de detalles. Fue el primer dato de un extraterrestre enterrado en la Tierra.

A partir de este momento se repitieron los hechos más extraños en distintas partes del mundo. En 1903 un artefacto sufrió un accidente en Siberia, explosionando en el aire. Cayeron miles de pedazos del cielo. En 1908 se produjo "la gran explosión", al parecer de tipo atómico, también en Rusia.

Y ya en plena guerra europea (1914 18) fueron vistas las famosas "bolas de fuego" en los frentes germano franceses (semejantes a las que aparecieron posteriormente en la guerra, de 1939-1945). Al poco de suceder, la explosión atómica de Hiroshima (6 de agosto de 1945) fue visto allí un gran número de ovnis.

El 24 de junio de 1947, Arnold Kenneth, un piloto particular, avistaba desde su avioneta en vuelo sobre el estado de Washington, cerca de la frontera del Canadá, encima del monte Rainier, nueve discos. Los describió a los periodistas y dijo que le parecieron "platillos volantes". Esta descripción tan llamativa y sugerente se pegó en los oídos y dio la vuelta al mundo. Así, de esta forma tan simple, los ovnis empezaron a ocupar sitios en las páginas de los periódicos de todo el mundo, convirtiéndose en uno de los enigmas que hoy más apasionan a la opinión pública mundial.

También desde entonces (1947) las observaciones se multiplican. Algunas de ellas son extremadamente curiosas y no faltan las de carácter espeluznante. Todas ellas van siendo recogidas y analizadas principalmente por las comisiones oficiales de encuesta de Inglaterra, Francia y Bélgica, siendo Estados Unidos, especialmente, quien más se interesa por el fenómeno, nombrando a cargo del A. T. I. C. (Air Technical Intelligence Center) una comisión para el estudio de los ovnis. En muchas ocasiones, el A.T.I.C. pudo comprobar que en el momento de realizar la observación no sobrevolaban la zona ninguna clase de aviones militares ni civiles.

Así ocurrió, por ejemplo, en el caso de los coroneles aviadores que el 24 de julio de 1952 despegaron con un B-25 de la base de Hamilton, cerca de San Francisco, para dirigirse a Colorado Spring. El día era muy hermoso, sin una sola nube. Los coroneles acababan de franquear la Sierra Nevada, entre Sacramento y Reno. A las quince cuarenta se encontraban sobre la región del Carson Sink, cuando uno de ellos observó tres objetos hacia adelante y un poco a estribor del aparato. Al principio creyeron que se trataba de tres F 86; pero inmediatamente pudieron darse cuenta de que eran tres alas en delta, de un color plateado vivísimo, sin cola, ni cabina, ni pilotaje.

Enseguida, las tres deltas efectuaron una ligera evolución hacia la izquierda y desfilaron ante el B 25 a una velocidad que los coroneles consideraron "terrorífica" y que, les pareció por lo menos tres veces superior a la de un F 86. Las investigaciones posteriores demostraron que no podían ser aviones del Ejército ni de la Marina. Los coroneles eran pilotos experimentados, con varios millares de horas de vuelo

Los avistarnientos empiezan a no presentar ya dudas, y los gobiernos de las grandes potencias, especialmente la Unión Soviética y los Estados Unidos, vienen preocupándose de una manera oficial por el fenómeno de los "platillos volantes". Todo se lleva con la máxima prudencia y en el mayor secreto. En Moscú se constituyó un comité investigador, formado por varios e ilustres científicos, entre ellos, Stolierov, Agrest, y Kolotov. En Francia funciona la G.E.P.A. (Groupement d'Ttude de Phenoménes Insolites), presidida por el gerente general de aviación Lionel Chassin, antiguo Jefe de la OTAN. En Londres se publica la mejor revista consagrada a los Platillos Volantes, la " Flying Saucer Review". En Italia existe el C.U.N. (Centro Unico Nazionale), con sede en Milán. En Estados Unidos la organización más prestigiosa es el N.I.C.A.P. ( National Investigation Committee on Aerial Phenomena). De su director, el mayor Keylioe, en esta rotunda afirmación: "Los ovnis no sólo son objetos reales, sino máquinas de origen extraterrestre enviadas a nuestro planeta en misión de reconocimiento y, acaso, de vigilancia."

Hay un hecho que se hace evidente a lo largo de las paginas que nos preceden: que el fenómeno existe por encima de todas las fantasías. En los casos llevados hasta el final, se ha demostrado que no se trataba de fenómenos naturales, ni de aparatos secretos producidos por alguna potencia terrestre. ¿Son realmente naves espaciales procedentes del cosmos? ¿Existen inteligencias superiores capaces de resolver las increíbles distancias del Universo?

A lo largo de las próximas páginas trataremos de seguir viendo, en la medida que sea posible, algunos de estos enigmas que rodean al fenómeno ovni...

¿DE DONDE VIENEN?

Desde el comienzo de la civilización se han acumulado testimonios sobre extraños fenómenos procedentes del espacio. Desde hace algunas décadas la ciencia dispone de medios que le han, permitido percibir mejor, estudiar más profundamente estos fenómenos. Es seguro que los científicos y las autoridades poseen informes mucho más concluyentes acerca de los ovnis, de los que llegan hasta el público, probablemente porque se considera que el público en general debe asimilar muy progresivamente revelaciones tan graves. Pero, desde hace algún tiempo fragmentos de informaciones se filtran cada vez con más frecuencia. Sin duda porque la aproximación de las exploraciones procedentes de otros planetas hace necesaria una preparación del público.

De esta forma, no es extraño que dos notables científicos rusos publicaran en la revista científica "Zvevda" el anuncio de que un planeta de la constelación del Cisne ha enviado por lo menos tres veces a la Tierra poderosas señales, verdaderas invitaciones a comunicar, con los habitantes de aquel planeta. Esto, según ellos sucedió en 1882, 1894 y 1908.

Este planeta se encuentra a once años luz de la tierra. Su existencia ha sido establecida hace algunos años, al comprobarse los efectos de su gravitación sobre la órbita de una de las estrellas de la constelación del Cisne. Se trata, indiscutiblemente, de un planeta, porque su masa (unas 17 veces la de Júpiter) es demasiado pequeña para una estrella.

La última de estas señales, la caída de un meteorito en Siberia, en 1908, habría sido la respuesta de este planeta a lo que tomó por una señal de la Tierra, es decir, una de las más violentas erupciones volcánicas de la Isla Krakatoa, en Indonesia, el 27 de agosto de 1883. En suma, el planeta habría tomado esta erupción por una respuesta a su primera señal en 1882.

Genrij Altov y Valentina Churavleva, los científicos soviéticos que son autores de esta investigación, piensan en una raza de "seres altamente evolucionados" que viven en un planeta de la estrella número 61 de la constelación del Cisne, que creyeron habérselas con una raza tan evolucionada como la suya. Lo que fue una de las peores catástrofes del siglo pasado (se registraron en ella 36.000 víctimas) les pareció, con su gigantesco resplandor, como una señal voluntaria.

Altov y Churavleva precisan que cada señal fue la respuesta a un fenómeno terrestre de gran importancia. Los mensajes del planeta han provocado misteriosas explosiones a su llegada a la Tierra. Cada vez hay que contar poco más de once años para permitir que el mensaje recorra el trayecto en uno u otro sentido. El planeta que "dialogaría" así con nosotros tendría además otro medio de hacerlo menos terrorífico, aunque las explosiones se hayan producido en lugares desiertos...

El famoso profesor Herman Oberth dijo en cierta ocasión que "los tripulantes de las naves son seres muy inteligentes procedentes del espacio, que observan a la Tierra desde hace muchísimos. siglos". Esas naves -añadió- pueden muy bien proceder de Tau Ceti y Epsilon Eridani, dos estrellas del tipo espectral que se encuentran a una distancia de 10 y 11 años luz del sol. Tau Ceti no es imposible que pueda albergar una civilización muy avanzada.

No es nada casual que tras la primera explosión experimental de Bikini y las dos de Hiroshima y Nagasaki se hablara de ciertos fenómenos que ya empezaban a preparar el ambiente para lo que se llama la era moderna de los platillos volantes. Ello sucedía en 1945, a finales de año. El mundo se rehizo de los seis años que había durado el conflicto bélico universal y sólo el salir de aquella hecatombe preocupaba a los humanos.

Los rusos no creían en los platillos volantes y llamaban al fenómeno "propaganda imperialista norteamericana". Pero lo curioso fue que los yankis creían que el fenómeno procedía del campo soviético. Hasta que ambas partes se percataron de que ni unos ni otros tenían nada que ver. Los servicios de espionaje y contraespionaje prestaron preferente atención al problema y, por ambas partes, se confirmó que ni unos ni otros poseían medios ni elementos para crear "aquello". Había, pues, que unirse y observar, estudiar y deducir qué era el fenómeno ovni.

POSIBILIDADES DE VIDA EN EL COSMOS

Alejándonos un poco de la propia casuística del fenómeno ovni, es interesante que nos adentremos más profundamente en las hipótesis que los científicos dan a la posibilidad de la vida extraterrestre y podamos así entender, o por lo menos intuir, de dónde pueden venir estas "naves".

El estudio de las posibilidades de vida en otros planetas recibe el nombre científico de exobiología. La experiencia ha demostrado que el estudio de otra vida distinta a la terrestre no debe estar centrado en los nueve planetas del sistema solar que conocemos más o menos. Posiblemente, en sus respectivos satélites también puede haber cualquier forma de vida. Y eso altera notablemente el porcentaje de posibilidades. Los satélites naturales de los planetas, del sistema solar suman en estos momentos treinta y tres como seguros, y otros tres más como posibles. La Tierra tiene su Luna y parece casi probado que en ella no existe posibilidad de vida. Marte tiene dos, Júpiter posee nada menos que trece seguros y uno posible. Saturno disfruta de nueve y dos posibles. Urano tiene cinco. Neptuno, dos; plutón, uno, el que se acaba de descubrir. Las posibilidades, de vida, por tanto, son casi infinitas...

Para Carl Sagan, autor de un notable libro sobre tema, "La conexión cósmica", y que ha dedicado casi toda su vida a la investigación científica de, la posible existencia de seres extraterrestres, es firme la convicción, que él puede casi demostrar, de que existe vida en Titán, una de las nueve enormes lunas del planeta Saturno. Éxito notable de Sagan fue convencer a los científicos de la NASA para que incluyeran dentro del Pioner 10 un mensaje grabado a los posibles habitantes de otros planetas. Para el investigador, el descubrimiento más sensacional ha sido poder demostrar que Marte posee algunos ríos, según las fotos que envió Máriner 9, aunque en la actualidad nuestro planeta más cercano esté totalmente seco; pero puede ser que la presión atmosférica actual haya logrado evaporar todo el agua que se contenía en esos ríos.

De todos los satélites conocidos, el que quizá pudiera acoger alguna forma de vida biológica es el satélite Titán de Saturno. Es la luna más gigantesca de todo el sistema solar, con una densidad atmosférica bastante mayor que la de Marte. Las temperaturas pueden ser casi similares a las terrestres y la atmósfera, probablemente, contenga hidrógeno y metano. Se presume que Titán pueda ser el lugar ideal para la producción de materias orgánicas. El planeta Júpiter es otra posibilidad: tiene ciertas semejanzas con la Tierra.

UNA ENERGÍA INCREÍBLE LOS IMPULSA

Muchas y variadas son las hipótesis sobre la procedencia de estos "seres". Sin embargo, quizá una de las más interesantes dentro del campo científico sea la que plantea el capitán Plantier, quien al referirse a la fuerza necesaria para impulsar las naves extraterrestres nos indica que ésta provendría de los rayos cósmicos. Esta forma de energía electromagnética, de un rendimiento fabuloso, se encuentra en todo el Universo. El profesor Shklovski estima que el origen de estas fuentes de energía está en las explosiones de las estrellas llamadas supernovas. Como se conjetura que se forman tres supernovas por galaxia y por siglo, quiere ello decir que cada 33 millones de años aparecen en una galaxia común un millón de tales estrellas. El estallido de una supernova es tan formidable que puede liberar hasta 10.000 millones de veces mas energía que nuestro sol. (Nuestro sol irradia temperatura suficiente para calentar 2,2 millones de planetas como la Tierra.)

Los rayos cósmicos, el combustible necesario para impeler a los ovnis, estarían diseminados por el Universo por efecto de estas explosiones, y, serían, en realidad, núcleos de elementos livianos, como el hidrógeno y otros en menor cantidad pero más pesados: carbono, hierro, y otros. Con los satélites artificiales, cohetes y globos de gran altura se ha logrado comprobar que la intensidad de las radiaciones es máxima a una distancia de cuatro veces el radio terrestre, o sea, a 25.480 km de altura. Alrededor de los 63.700 km se alcanza un nivel más o menos estable, característico del espacio, interplanetario. La radiación, en el campo magnético cercano a la Tierra, es muy elevada. En el espacio existen protones que tienen una energía de 100 millones de electro-voltios.

También, desde el año 1952, los científicos canadienses comenzaron a tratar de hallar una explicación científica acerca del tipo de energía usado por los platillos volantes. Las investigaciones en este campo comenzaron en forma extraoficial en el año 1949, con la creación del Plan Magneto, a "cargo del ingeniero Wilbur B. Smith, experto en electrónica, y secundando por hombres de ciencia de la División de Telecomunicaciones del Departamento de Transportes". El plan canadiense tuvo el apoyo del Gobierno desde un principio. Los análisis de las observaciones permitieron a los expertos rechazar la teoría de que las extraordinarias máquinas aéreas fueran armas secretas rusas o nortearnericanas. Smith y sus colaboradores se inclinaron por la tesis de que los "platillos volantes" procedían del espacio exterior y eran impulsados por la energía electromagnética.

En la naturaleza, la energía, con excepción de la gravitatoria y mecánica, está registrada en el espectro electromagnético.

La opinión personal de Smith fue que las grande naves llamadas "nodrizas" usarían en sus viajes interestelares, como fuente de poder, la fisión nuclear o tal vez los rayos cósmicos. Los platillos volantes o nódulos de reconocimiento utilizarían los campos magnéticos de fuerza... La variación de colorido de los Platillos volantes se debería a que, mientras vuelan, el calor producido por los cambios de aceleración produciría una gradación cromática desde el rosa pálido al rojo, rojo anaranjado, amarillo y rojo blanco. Los matices azul verde se deberían a la descarga eléctrica a diferente altitud a medida que el ovni acelerase: azul blanco, a poca altura; verde o azul verde, un poco más arriba; en las capas altas, rojo, amarillo, azul y verde.

Para Smith, la terrible aceleración y las evoluciones a velocidades fulminantes de los platillos volantes impedirían que llevaran pilotos, pues éstos estarían sometidos a tantos contrastes que serían incapaces de resistir. En contrapartida a esta interrogante, Manuel Sáenz y Willy Wolf, en su libro "Los sin nombres", nos dan una interesante hipótesis al respecto:

"Una sociedad que tuviera su morada en el sistema solar con una evolución científico tecnológica y desarrollada antes que la raza humana se habría lanzado a explorar el espacio. La duda persiste sobre la procedencia de los visitantes extraterrestres. ¿Son nuestros vecinos ó los seres interestelares usan los planetas como bases para sus incursiones? La diferencia podría ser tremenda. De los noventa y dos elementos sin contar los transuránicos, cuyas múltiples combinaciones tejen la estructura del Orbe, la Tierra ha destinado al carbono como portador primordial de la vida, señalando todavía, como elementos principales de apoyo, al oxígeno, nitrógeno e hidrógeno. En todo el reino planetario de nuestro sol, deberán desempeñar estos cuatro elementos el papel decisivo en toda actividad vital. Pero este cuarteto puede no tener validez al traspasar las fronteras del sistema solar. ¿Qué constitución corpórea podrían tener, verbigracia, los hipotéticos seres de la nebulosa América? Alrededor de sus miríadas de soles podrían girar planetas bañados de una luz suave, irisada, invisible al ojo humano... por ser ultravioleta. ¡Qué extraña estructura tendría su aparato visual! El cuerpo humano sería para esas criaturas como de cristal; las más gruesas murallas, transparentes; y en el seno de una montaña de rocas, que su vista perforaría sin esfuerzo, se podrían descubrir las vetas metálicas..."

Con gran seguridad, el pensador francés Bergson opinaba que sería una mera casualidad, e incluso verdaderamente asombroso, que la vida en el Universo sólo se hubiera servido de los cuatro elementos empleados en la Tierra...

Aquí surge lo extraordinario, como ya lo hemos visto. Además de por el Sol, puede ser que Júpiter tenga su zona de vida, engendrada por su propio calor interno. "La imaginación titubea y recurre a las posibilidades de planetas auto calentados que no dependen, como el nuestro, del proceso ineficiente de obtención del calor por radiación procedente de una fuente térmica, un Sol situado a millones de kilómetros de distancia" ¿Qué clase de extraña biología puede desarrollarse en ausencia de radiaciones del violeta al rojo?, sugiere el notable científico Shapley.

¿De dónde vienen ellos... los sin nombres ...? ¿Del sistema solar, o de otros sistemas estelares?...

Como vemos, no sólo a través de la ciencia empírica podemos tener una visión clara y acertada del fenómeno de los ovnis, y de esta forma comprobamos cómo, a medida que ha ido pasando el tiempo, notables investigadores y científicos relacionados con el tema han ido abriendo a hipótesis ya menos empíricas, para dar paso a las más atrevidas, pero no por eso menos dignas de ser consideradas.

LOS OVNIS
¿UN FENÓMENO SIMPLEMENTE PSICOLÓGICOS?

De esta forma no resulta raro que el propio doctor Allen Hynek, científico que colaboró en el proyecto "Libro azul" para desvelar el asunto de los ovnis (informe que hoy no tiene ninguna validez para el investigador, pues en él lo único que se pretendió fue intentar ridiculizar el fenómeno y a la gente que los veía), se manifieste de forma muy escéptica frente a la posibilidad extraterrestre y se acerque más a la de ultima moda, dentro del mundo de los ovnis: la de origen psicológico, que defiende el notable investigador Jacques Vallée y el también notable investigador Jerome Clark. Y así no fue de extrañar que Elynek se expresará en estos términos: "Yo diría simplemente que en el fenómeno de los "ovnis" nos encontramos con algo que revela una forma de inteligencia. Pero no sé si se trata de algo próximo a nosotros o de un producto de nuestra propia inteligencia. En :todo caso, es indudable que la inteligencia está presente."

¿Son extraterrestres? "No contesta el doctor Hynek ; porque esta hipótesis tropieza con una gran dificultad, y es que vemos demasiados ovnis. La Tierra no es más que un grano de arena en el universo. ¿Por qué iban a hacerle el honor de visitarla tan a menudo? Si se tratara realmente de visitantes llegados del espacio, nos consideraríamos satisfechos con recibir uno cada cien años, no cien cada año." Endeble argumento de Hynek, pero cada día gana más adeptos. "Creo más bien en algo meta terrestre, una especie de "realidad paralela" -sigue diciendo el doctor Hynek . Aquí entramos en un terreno muy peligroso. Los místicos y grandes jefes religiosos nos dicen desde hace mucho tiempo que el mundo físico que nos rodea no constituye toda la suma de nuestro ambiente y que existen otros niveles de vida. Naturalmente, para un físico esto no quiere decir nada. Pero hay otras muchas cosas que no quieren decir nada para un físico: las experiencias astrales, la percepción extrasensorial, la psicoquinesia, la telepatía... Tengo la impresión de que los ovnis nos anuncian un próximo cambio de nuestros paradigmas científicos. Temo mucho que los ovnis estén relacionados con los fenómenos psíquicos termina diciendo el científico norteamericano-. Y si digo que lo temo es porque en el centro de Evanston queremos estudiar la cuestión desde el punto de vista de las ciencias físicas...

"Pero sería absurdo seguir un solo camino, excluyendo todos los demás. Si aparece la mínima prueba de que el fenómeno puede tener una dimensión paranormal, seguiremos este camino... Quizá existen entre el mundo psíquico y el mundo físico unas relaciones más estrechas de lo que hemos creído hasta ahora."

Lo mismo que el doctor Condon, en circunstancias muy distintas, el doctor Hynek considera que estas relaciones, por "improbables" que parezcan, no son "imposibles".

El "establishment" científico de los Estados Unidos había hundido la cabeza en tierra para no enterarse, y "nuestros científicos" han sido víctimas de estructuras mentales rígidas, pero "nuestra ultima revolución" científica no ha sido la victírna... Habrá novedades. Estas frases son del doctor Hynek, que está profundamente convencido de la verdad de lo que afirma.

Hay también otras hipótesis aún más extrañas, pero no por, ello menos creíbles; y así encontramos, precisamente, al final de uno de los mejores libros que sobre el fenómeno ovni y la psicología han escrito recientemente, como es el libro "Sobre cosas que se ven en el cielo", del extraordinario investigador y psicólogo filósofo Carlos Gustavo Jung, un apéndice donde se relata un avistamiento con un encuentro en tercera fase, o lo que es lo mismo, un "contacto" entre un terrestre y seres del espacio... "El "contacto" se refiere al profeta Orfeo M. Angelucci, hombre autodidacta y muy nervioso como él mismo se describía, que padece de "debilidad constitucional", y para quien su vida cambió a partir del día 23 de mayo de 1952, cuando se produjo el hecho que de alguna forma decidió su vocación futura por los ovnis."

... "Dice Angelucci que alrededor de las once de la noche, se había sentido mal, y en la parte superior del cuerpo había experimentado una especie de comezón, como antes de una tormenta. Trabajaba por la noche y cuando, alrededor de las doce y treinta del mediodía siguiente volvía a su casa en automóvil, vio un objeto oval, rojo, resplandeciente, que flotaba a poca altura sobre el horizonte y que sólo él parecía observar. En un tramo solitario del camino que se elevaba un poco sobre el terreno, circundante observó, a corta, distancia y cerca del suelo, en una posición más baja que la del camino, el objeto rojo y redondo que "palpitaba". De pronto, el objeto se elevó en un ángulo de treinta o cuarenta grados y con gran velocidad se alejó hacia el oeste. Pero antes de desaparecer se desprendieron de él dos esferas de fuego verdes, de las cuales salió una voz masculina", que hablaba en perfecto "inglés".

"Todavía podía recordar las palabras: "No tengas miedo, Orfeo. Somos amigos." La voz le explicó que las luces eran "instruments of transmissions", (es decir, una especie de órganos sensoriales y, por lo tanto, transmisión) y que él se hallaba en comunicación directa con "amigos de otro mundo". Luego la voz le recordó lo que había visto el 4 de agosto, de 1946 (Orfeo había sido testigo del avistamiento de un ovni en esas fechas, al que no dio mayor importancia). Como de pronto se sintiera sediento, la voz le dijo: "Bebe de la copa de cristal que ves sobre el guardabarros". Orfeo bebió y comprobó que se trataba de la "bebida más exquisita que jamás había saboreado". Se sintió refrescado y fortalecido. Las dos luces estaban separadas entre sí por una distancia de alrededor de tres pies. Repentinamente palidecieron y entre ellas apareció una luminosidad "tridimensional". Luego aparecieron la cabeza y los hombros de dos personas, un hombre y una mujer "being the ultimate of perfection". Tenían ojos grandes, luminosos y, a pesar de toda su perfección sobrenatural, le resultaron figuras extrañamente conocidas y familiares. Lo contemplaron a él y toda la escena. A Orfeo le pareció que se hallaba en relación telepática con ellos. Con la misma rapidez con que había aparecido la visión, desapareció, y las bolas ígneas volvieron a adquirir su resplandor de antes. Oyó las palabras "La senda se abrirá, Orfeo", y la voz continuó diciendo: "Nosotros vemos a cada habitante de la Tierra tal como es y no como lo ven los sentidos limitados de los hombres. Los habitantes de tu planeta han estado bajo observación durante siglos, pero sólo ahora están sometidos a una revisión y reconsideración. Cada progreso que hace vuestra sociedad está registrado por nosotros. Os conocemos como vosotros mismos no os conocéis. Cada individuo está clasificado, hombre, mujer y niños, en nuestras estadísticas vitales, con la ayuda de nuestros cristalinos discos registradores. Cada uno de vosotros es infinitamente más importante para nosotros que para los habitantes de la Tierra porque no conocéis el ver sencillamente tus hermanos mayores."

Luego la voz informó al autor que los ovnis eran dirigidos mediante gobierno remoto, por una nave madre. En realidad, los ocupantes de los ovnis no tenían necesidad de estos aparatos. En su condición de seres "etéreos" sólo los necesitaban para manifestarse materialmente a los hombres. Los ovnis alcanzaban aproximadamente la velocidad de la luz. La velocidad de la luz es la misma que la ley de la verdad (rápida como pensamiento). Los visitantes llegados del cielo eran inofensivos y estaban animados de las mejores intenciones. La ley cósmica impedía aterrizajes espectaculares. La tierra se halla actualmente amenazada por peligros mayores de los que nos imaginarnos.

Después de estas revelaciones, Angelucci se sintió aliviado y fortalecido. "Era -según dijo como si se me hubiera elevado durante un instante por encima de la mortalidad y como si esos seres fueran afines a mí."

Cuando las luces desaparecieron, Angelucci tuvo la impresión de que su mundo cotidiano había perdido realidad y se había convertido en un refugio de sombras...

Posteriormente, Angelucci tuvo otra "visión" el 23 de julio de 1953, y también le fueron revelados infinidad de detalle de la procedencia de "Ellos". A partir de esta última vivencia, Angelucci comenzó -fiel a su estilo su predicación. Se hizo un testimonio, no del Verbo, sino del ovni, y sufrió desde entonces las burlas y la incredulidad que corresponden al mártir. El 2 agosto del mismo año, por la noche, junto a otros ocho testigos, vio en el cielo un ovni común, que al cabo de un rato desapareció. Se fue entonces a aquel lugar solitario que ya conocía, pero no encontró allí ningún ovni aunque sí una figura que exclamó: "Salud, Orfeo..."

Era la figura de una de las visiones anteriores, que deseaba ser llamada "Neptuno". Era un hombre maravillosamente hermoso, alto, con ojos extraordinariamente bellos, grandes y expresivos. El contorno de la figura se hallaba en un continuo movimiento ondulatorio, como agua encrespada por el viento. Neptuno le dio otras informaciones Tierra, sobre los motivos de sus lamentables condiciones de vida, y sobre su próxima salvación. Luego desapareció.

A principios de septiembre de 1953, Angelucci cayó en un estado de sonambulismo que le duró alrededor de una semana. Cuando recobró su conciencia normal, recordaba todo lo que le había ocurrido en su absence: había estado en un pequeño "planetoide", en el cual, moraban Neptuno y su compañera Lyra, o mejor dicho, había estado en el cielo, como Angelucci podría representárselo, esto es, con muchas flores, balsámicos perfumes, colores, néctar y ambrosías, nobles seres etéreos y, casi ininterrumpidamente, música. Allí se enteró de que su amigo celeste no se llamaba "Neptuno" sino Orión y que "Neptuno" era su propio nombre, el de Angelucci, cuando todavía se encontraba en aquel mundo celestial. Lyra le mostró una atención particular, a la que él respondió, según su naturaleza terrestre, con sentimientos eróticos, que provocaron un gran horror en la sociedad celestial. Cuando, con algún esfuerzo, hubo superado esta reacción humana demasiado humana, se verificó una noche celeste una unión mística, análoga a la "coniunctio oppositorum" de la alquimia...

Carlos Gustavo Jung añade al relato lo siguiente:

"Sin el menor conocimiento de psicología, Angelucci tuvo la vivencia mística que se relaciona con la visión de los ovnis y la describió con todas las particularidades que pueden desearse. No necesitó agregar ningún comentario especial. La historia es tan ingenua y clara que el lector interesado en los problemas psicológicos puede comprobar, sin más ni más, como y en que medida confirma mis indicaciones sobre considerarlo un "documento" único sobre el nacimiento y la integración de la mitología de los ovnis. Por esta razón he dejado la palabra al propio Angelucci...

Como nuestro tiempo se caracteriza por la disociación, la desorientación y la perplejidad, esta circunstancia se expresa tambien en la psicología del individuo y precisamente en visiones fantásticas, que surgen espontáneamente en sueños e imaginaciones activas. "Desde hace cuarenta años he observado estos fenómenos en mis pacientes, dice Yung-, y fundándome en tan copiosas experiencias, he llegado a la conclusión de que este arquetipo tiene una importancia capital y qué adquiere relevancia en la medida en que el yo como tal la pierde. Una situación de desorientación es excepcionalmente apropiada para rebajar el YO. Desde el punto de vista psicológico, lo redondo y por lo tanto el "mandala" significa un símbolo del Selbst. En el aspecto psicológico, el arquetipo del orden por excelencia es el Selbst. La configuración del "mandala" está condicionada aritméticamente, ya que todos los números son otros tantos arquetipos, ordenadores de naturaleza primitiva. De este contexto psicológico surge también el paralelo a la analogía alquímica de Cristo con el Lapis pbilosophorum...

LA CIA Y LOS INFORMES SOBRE OVNIS

Tras la brillante exposición que hace Jung sobre teoría psicológica del fenómeno Ovni, sólo nos queda exponer las extrañas maniobras de la CIA y otras agencias de espionaje sobre los informes ovnis que obran su poder, así como las extrañas historias de los llamados "hombres de negro".

Parece ser que después de algunos pequeños escarceos en el campo de los ovnis, la intervención directa de la CIA en los asuntos ufológicos comenzó en 1952, como consecuencia de un informe del entonces secretario de la Armada Norteamericana, Dan Kimball, en el que se aseguraba que había sido testigo, junto con otros tres oficiales, de las maniobras de un ovni alrededor del avión militar en que viajaban. La llegada, poco después, del general Eisenhower a la Casa Blanca favoreció extraordinariamente la consecución del viejo sueño de la CIA de ampliar su campo de acción por esta época constreñido a la esfera terrestre hasta el campo extraterrestre. De ello hay multitud de testimonios recogidos en diversos libros que desarrollan esta temática, como por ejemplo el excelente trabajo de Rudolph G. Aicarti "La CIA y los ovnis", por lo que vamos a dejar como muestra de esta afirmación un indicio y una prueba. Al respecto resulta muy significativo, por ejemplo, que el primer director fundador de la CIA, el vicealmirante Hillen Koetter, llegase a ser el presidente fundador de NICAP (Comisión Nacional de Investigación de los Fenómenos Aéreos), entidad dedicada exclusivamente al estudio de los ovnis. Por otro lado, hay un testimonio aún más clarificador de las intenciones de la CIA. Se trata de una carta secreta, que se ha hecho pública recientemente, escrita por el Mayor Robert E. Kennedy, asesinado años más tarde, el 23 de diciembre de 1952, y en la que se ponen de manifiesto algunas de las motivaciones del servicio secreto USA en relación con esta cuestión: "El interés de la CIA asegura el Mando de la Defensa Aérea consiste en que informes similares a los de objetos volantes no identificados puedan ser utilizados como arma psicológica de guerra y añadir confusión a un posible ataque."

Como dice, en su excelente artículo "La CIA controla los ovnis", el periodista español Vicente Moreno, es curioso observar cómo dos agencias de prensa tan solventes como la Associated Press y la United Press International han dedicado más de 50.000 palabras en menos de un año (enero mayo de 1977), frente a las 70.000 gastadas en la defensa de los derechos humanos en Sudamérica; es evidente qué de un tema tan resonante la más poderosa organización internacional de espionaje no podría quedar al margen...

Reciente en estos momentos el asunto "UMMO", por un libro publicado por el notable investigador ufológico Antonio Ribera, nos remitimos en nuestro deseo de informar sobre el control que la CIA ejerce en los ovnis, al artículo anteriormente mencionado, donde se da una visión precisamente de este extraño " affaire" que rodea al asunto relacionado con el ovni de San José de Valderas y, consecuencia de ello, con el extraño asunto de los "Ummitas".

...En junio de 1967 obtuvieron gran eco en los medios informativos las fotografías de un supuesto platillo volante que había aterrizado en San José de Valderas (Madrid). El aparato llevaba en su panza una especie de H que posteriormente seria identificada como el emblema de "UMMO", hipotético planeta del que venia hablando asiduamente en las reuniones de Amigos del Espacio, de las que era director y propagador Fernando Sesma, hombre que por esa época afirma estar en "contacto" con seres del espacio.

Hasta los más escépticos no encontraban palabra para rebatir las "pruebas definitivas" esgrimidas por los creyentes en estos singulares extraterrestres. El libro por ejemplo, que se escribió sobre el sonado aterrizaje lleva un título muy revelador, a la vez que sugestivo, de la moral de sus seguidores: "Un caso perfecto". Los autores, Antonio Ribera y Rafael Farriols. Y es que había argumentos difíciles de refutar.

A lo largo del libro sus autores se plantean enigmáticas preguntas, como: ¿Quién iba a sufragar todo aquel gasto de confeccionar los informes de los humitas? Aun en el caso de que todo fuese una formidable mixtificación, no quedaba claro quién podría estar interesado en realizar una broma tan cara. Por ejemplo, los informes contenían, a petición de algún contertulio de la Ballena Alegre (lugar de reunión de los Amigos del Espacio), complicados circuitos de aparatos electrónicos; en una ocasión al menos, diseñaron un aparato de reproducción de sonido totalmente revolucionario.

Incluso se llegaron a colocar diminutas microemisoras de espionaje que luego fueron intervenidas por la policía. También Sesma recibió en su casa unas reducciones estereoscópicas de gran belleza, cuya tecnología ningún técnico fue capaz de explicar en aquellos años. ¿Quién podría fotografía en España una fotografía en relieve por un método desconocido?

Vicente Moreno, en un artículo, hizo una interesante interrogación sobre ¿Quién pudo fabricar el plástico que abandonaron los ummitas en el aterrizaje de José de Valderas? Dentro de las cápsulas de níquel químicamente puro que dejaron los supuestos ummitas antes de despegar, había unos rollos de fluoruro polivinilo con la enseña de UMMO que llenaron de asombro a los especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ya que hasta aquel momento no se tenían noticias de que se hubiese logrado sintetizar. Si no eran seres muy desarrollados psíquicamente, como eran capaces de efectuar pruebas, con éxito, de telepatía con los humanos? En una ocasión, realizaron por teléfono y con la intervención de cuatro personas de entre los asistentes asiduos a La Ballena Alegre, una experiencia de adivinación a distancia del contenido de unos sobres con resultados tan positivos y "evidentes" que nadie pudo oponer a la prueba objeción alguna. ¿Quién hubiera sido capaz de falsear unas fotografías de ovnis de la calidad de las que se obtuvieron en San José de Valderas?

A pesar de que se desconocía a los autores de las mismas, aquello, según un asesor técnico de la NASA, constituía una prueba irrefutable.

Pero, poco a poco, las aguas volvieron a serenarse, al recibirse noticias de algunos casos que estaban ocurriendo más allá de las fronteras hispanas. La CIA estaba interviniendo en los asuntos supuestamente extraterrestres.

Para entonces los japoneses ya habían logrado realizar la fotografía en relieve por el sistema que hoy se ha popularizado a través de postales. El fluoruro de polivinilo en esas fechas ya había sido sintetizado por la empresa Dupont. Los técnicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas no tenían noticia de ello, porque en aquél momento el "tedlar", nombre que recibe ahora comercialmente el producto, estaba siendo fabricado para la NASA en el más absoluto secreto. En cuanto a las famosas fotografías, un estudio reciente del doctor Claude Poher, jefe del Departamento de Sistemas y Provectos Científicos del Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia demuestra sin lugar a dudas que esta "superchería se materializa -dice- en una pequeña maqueta de plástico traslúcido sobre el que se dibujó el signo de UMMO, y que fue suspendida de un hilo muy fino para fotografiarla, poniendo sumo cuidado en eludir la "caña de pescar" que sostenía el "ovni" en los clisés, circunstancia que explica los anormales enfoques".

Pasados los años, sorprende que una operación tan bien montada, sin escatimar medios humanos y materiales, como la del "affaire" UMMO, no tuviese una finalidad concreta. ¿Sirvió todo este montaje para realizar un gran estudio sociológico sobre la respuesta de una población al fenómeno ovni? ¿Se enmascararon con esta formidable mixtificación pruebas auténticas de nuevos prototipos de naves aéreas? ¿Se trató de distraer la atención del país de otros problemas y realidades? Una cosa u otra, lo cierto es que, para algunos, lo único claro en todo esto es la mano directa de la CIA...

Curiosas, para terminar los datos sobre la CIA, son las declaraciones que hizo el ex astronauta Gordon Cooper, recientemente, y que hablan por sí solas... "Tómese el caso de un ovni que aterrizó sobre el lecho seco del lago (en la base Edwards de la Fuerza Aérea, California). Un grupo de camarógrafos que teníamos allí... lo encontró y lo filmó. Y la película fue enviada para su custodia a algún sitio de Washington, tras lo cual nadie la vio de nuevo."

Es sorprendente también la postura que mantiene la NASA, que a través de su director Robert Frosch, dice que "no estamos ocultando nada"; cuando precisamente el ex astronauta Cooper lo desmiente diciendo: "Las agencias de inteligencia, y más concretamente la NASA, han suprimido el hecho de que por lo menos una de las naves ovnis cayó a tierra y que los cuerpos de sus tripulantes fueron recuperados y se les hizo una autopsia."

"No nos tomamos en serio a los ovnis", dice Harold Brown, secretario de Carter para la Defensa. (Siendo candidato, Jimmy Carter prometió sacar a la luz toda la información recogida sobre los ovnis. Nunca, desde entonces, ha vuelto a hablar sobre ello.)

Por otro lado, la Fuerza Aérea, a pesar de su disposición ordenando al personal militar que le informe sobre los ovnis y mantenga el secreto frente al público, sostiene que ha dejado de investigarlos en 1969 y que desalienta a los ciudadanos comunes en cuanto a la información sobre ovnis que puedan dar a las bases de la Fuerza. Curioso es también que la CIA sostenga que perdió el interés por el tema en 1953, que fue el año en que un panel de científicos examinó el fenómeno de los ovnis y emitió un informe que seguía el dogma de la CIA: los ovnis deben ser dejados a un lado, porque las alarmas periódicas sobre ellos pueden ser utilizadas para entorpecer los canales de comunicaciones militares y hacer vulnerable el país frente a un repentino ataque soviético...

Algunos investigadores de los ovnis están seguros de que la Fuerza Aérea y las agencias oficiales de inteligencia incluyendo la CIA continúan investigando el tema. Hay pruebas de que la CIA participa todavía en tales investigaciones. Al responder a pedidos de documentos sobre los ovnis, formulados bajo la Ley de Libertad de información, la CIA ha permitido la revelación de algunas cosas. Entre ellas figuran informes que demuestran que sus funcionarios seguían investigando los ovnis mucho después de 1953, y que estaban advirtiendo, a las personas que los hubieran visto, que no discutieran públicamente sus testimonios. Y Henry Rothman, un abogado penalista de Nueva York, que ha demandado a la CIA en representación de un centro de investigación privada sobre los ovnis, dice que él posee "prueba documentada de que la CIA junta y almacena hechos sobre los ovnis, lo que contradice su posición pública de que no vale la pena investigar al respecto. Creemos asimismo agrega Rothman tener prueba documentada de que la CIA está haciendo una investigación y la mantiene secreta."

Ante este dato, cabe preguntarse lo mal que debe haberlo pasado la CIA cuando algunos de sus funcionarios fueron provocados por un ovni en 1959. El teniente coronel Robert Friend escuchó algunos detalles, directamente de la boca de tales funcionarios. En aquel momento Friend era el director del Proyecto Libro Azul, una unidad de la Fuerza Aérea que fue creada para coleccionar informes sobre ovnis e investigar los más promisorios.

De acuerdo a un memorándum que Friend escribió entonces y que está todavía en los archivos del Libro Azul, dos funcionarios de la Inteligencia naval fueron enviados a entrevistar a una mujer que vivía en Maine y que decía haber estado en contacto con tripulantes de un ovni. Hizo un contacto para los funcionarios, cayendo en trance, escribiendo lo que el comandante del ovni le decía telepáticamente y obteniendo respuestas inteligentes a las preguntas muy técnicas que los funcionarios le formulaban. Durante ese trance, la mujer escribió que el comandante del ovni deseaba hacer contacto directo con uno de los investigadores, y así uno de los funcionarios de inteligencia entró en trance y comenzó asimismo a escribir mensajes.

Friend dijo en una reciente entrevista: "Después que volvieron a Washington, ambos informaron a la CIA sobre el caso, y se organizó un experimento controlado en el cuartel general de la CIA. Había seis testigos en la habitación. El hombre que había entrado en trance en Maine volvió a tener éxito. Los hombres que estaban allí, y que estaban mucho mejor preparados para esos asuntos, le hicieron ciertas preguntas y obtuvieron respuestas acerca de la procedencia de los ovnis y por qué estaban explorando nuestro planeta. Y en algún punto los funcionarios de inteligencia dijeron: "Oye, espera, necesitamos algo que sea un poco más concreto como prueba", y vino la respuesta. "¿Quieren alguna prueba? Acérquense a la ventana, echen un vistazo afuera y verán alguna prueba."

"Así que estos hombres, los de la CIA y los funcionarios de la Inteligencia Naval, fueron hasta la ventana y miraron. Vieron una nave espacial que estaba flotando. Realmente les conmovió."

En el mismo momento en que los funcionarios veían el ovni el cual se alejó rápidamente, en un instante- el radar del Aeropuerto Nacional de Washington estaba completamente bloqueado en la dirección de esa aparición, según los registros del Libro Azul. El curioso incidente debió ser investigado un poco más, dice Friend. Si lo fue, los detalles de tal tarea están ocultos en los registros de la CIA. Solamente el memorándum extraoficial de Friend ha quedado como constancia del hecho... (Información de un artículo de la revista Penthouse", del mes de diciembre de 1978, cuyo autor es Tony Scaduto.)

También, a través de los años han existido informes continuos y persistentes sobre los "Hombres de Negro", término que ha llegado a ser usado para describir un hecho extraño, experimentado por algunas personas que han visto o tienen información sobre los ovnis. Dos o tres hombres, habitualmente vestidos con trajes oscuros, visitan al testigo de los avistamientos de ovnis. Le muestran rápidamente unas medallas que parecen corresponder a una agencia de inteligencia o dejan esa impresión con sus palabras. Confiscan las fotografías y otras pruebas, como por ejemplo, la tierra en la que presumiblemente se posó un ovni al aterrizar. Advierten que el testimonio no deberá ser discutido públicamente. Atemorizan a los testigos que tuvieron la experiencia ocular. Y desaparecen...

"Todavía recibo informes sobre los Hombres de Negro", dice Hynek, el notable astrónomo. "De vez en cuandó recibo datos sobre la intimidación. Y es muy concordante con esa sensación de que las zonas del gobierno vinculadas al caso saben más de lo que admiten saber y de que no nos dicen lo que saben."

Se pueden pasar a dar miles, cientos de miles de pruebas de la existencia de razas extraterrestres desde hace muchos siglos en la Tierra.


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